A cuentagotas salida de mercancía en los puertos puertorriqueños

Aunque a los puertos puertorriqueños han llegado 7,000 contenedores, solo se han podido despachar 1,600 de ellos, informó ayer el director de la Autoridad de los Puertos, Omar Marrero, lo que adjudicó a la falta de combustible para los transportistas privados y a los daños de infraestructura causados por el huracán María, que han impedido que las compañías privadas reciban la mercancía.

La ayuda humanitaria que ha organizado la diáspora puertorriqueña todavía no ha llegado a suelo boricua. Solo han arribado las embarcaciones comerciales que ya se encontraban en ruta, así como los suministros de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), indicó Marrero.

Por su parte, el gobernador Ricardo Rosselló creó 11 centros de distribución de la Guardia Nacional a nivel regional para facilitar las misiones de agua y comida a los municipios, una necesidad que aún se estaba acentuando por la cantidad de comercios cerrados, la falta de gasolina y de efectivo para comprar mercancía.

Sin embargo, los suministros en la Isla no son los únicos que han enfrentado dificultad para llegar a sus destinos, ya que mucha de la ayuda recolectada en ciudades estadounidenses a través del movimiento “Unidos por Puerto Rico” está almacenada en distintos sitios en espera de una logística de distribución, según voluntarios y dirigentes.

“El problema más grande ha sido cómo mandar todo esto, que nosotros tenemos, a Puerto Rico. Se nos ha hecho bien difícil tomar todo esto que hemos recolectado y meterlo en un avión o en una embarcación. Esa es la parte que estamos trabajando y en el momento no hemos recibido ninguna ayuda para poder hacer esto”, confirmó Eduardo Conde, uno de los activistas de Unidos por Puerto Rico, quien ha estado en comunicación con la Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico (Prfaa, por sus siglas en inglés) y la Oficina de la Primera Dama.

Otro escollo para traer la ayuda a Puerto Rico estaba en que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza federal no está eximiendo la ayuda humanitaria importada por grupos o individuos privados de tener que pagar el arancel en la entrada. Solo se otorga la exención a las organizaciones caritativas multinacionales reconocidas.

Aumenta el consumo de diésel

De otro lado, el presidente de la Asociación de Camioneros, Víctor Rodríguez, denunció que la dificultad en conseguir diésel ha sido que FEMA compra una cantidad sustancial para las operaciones de emergencia, lo que les deja sin acceso a uno de los mayores puntos de venta y con un porcentaje reducido de suplido para acarrear material.

“El camionero que tiene en su taller un tanquecito de diésel puede trabajar uno o dos días hasta que se le acabe”, contó.

Para facilitar el acarreo de los suministros que necesita el País, los camioneros estaban pidiendo que se les autorizara transportar la mercancía y artículos de primera necesidad entre 7:00 p.m. a 1:00 a.m. de modo que las tiendas y establecimientos de gasolina tuvieran abastos cuando la gente acudiera a buscarlos al amanecer.

El gobernador reiteró ayer, mediante enmienda a una orden ejecutiva, que los camioneros están exentos del toque de queda para que puedan trabajar durante toda la noche.

Rosselló comentó que hay al momento 574,000 barriles de diésel y 738,000 barriles de gasolina, además de las barcazas que vienen en camino. Dijo que hay 689 gasolineras abiertas de un total de 1,100 que existen en la Isla.

Mientras, el presidente de la Asociación de Navieros, Hernán Ayala, adjudicó el problema de distribución de los contenedores a la incapacidad de las compañías de poder entablar comunicación con los empleados por el colapso de la red de telecomunicaciones y a la necesidad de los negocios de atender los daños a la infraestructura previo a reabrir sus centros de distribución, sus almacenes o sus tiendas.

Ayer, a las 11:00 a.m., se había igualado un movimiento de 150 camiones que había ocurrido al final del día anterior, por lo que se había denotado un progreso leve en el movimiento en los muelles. Ayala estimó que al final del día se iba a duplicar la cantidad de camiones que entraban y salían de los puertos de San Juan.

Por otro lado, Marrero dijo que todos los artículos de primera necesidad traídos por FEMA han salido del muelle de Crowley a sus centros de distribución. Sobre la ayuda colectada por personas u organizaciones desde Estados Unidos, indicó que “mucha de ella no ha llegado porque las embarcaciones que recibimos esta semana eran las embarcaciones que se encontraban en el itinerario regular para la Autoridad de los Puertos”.

Conscientes de la necesidad de alimento de las familias en Puerto Rico, la primera dama Beatriz Rosselló anunció la apertura de seis centros de comida para damnificados en los municipios de Cataño, Naranjito, Utuado, Manatí, Santa Isabel y Ponce.

Sin registro en el Contralor

Otra de las enmiendas del gobernador a la orden ejecutiva 53 se hizo con el propósito de eximir a las entidades privadas de tener que registrar cualquier contrato con el gobierno en la Oficina del Contralor o cumplir con cualquier ley u orden administrativa durante el tiempo en que dure la emergencia. Se informó que eso se prolongará hasta 30 días después de que se decrete el fin del periodo especial a causa del huracán.

 

El Vocero

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