Puertos carecen de certificación

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Tarifas altas por rigurosas revisiones físicas y de rayos X, así como atrasos por largas filas será el costo que paguen los productos guatemaltecos que ingresen en puertos de Estados Unidos a partir del 1 de enero del 2015, debido a que el país no ha cumplido con los requisitos que exige un programa de seguridad portuaria.

Esta situación se debe a que el país no ha implementado los requerimientos de la Iniciativa de Seguridad de Contenedores (CSI, en inglés). Al no estar dentro de ese programa, los contenedores deberán hacer fila para ingresar en puertos internacionales y pagar montos de entre US$800 y más de US$1 mil por la inspección de cada contenedor.

La iniciativa está bajo la tutoría de la Oficina de Aduanas y Protección de EE. UU. —US Customs and Border Patrol—, y es una exigencia de seguridad internacional.

Los puertos Santo Tomás de Castilla y Quetzal están de momento fuera de la iniciativa a la cual pertenecen más de 80 países del mundo.

Condiciones

Hay tres requerimientos esenciales para ingresar a esa iniciativa. El primero es que la información del manifiesto de carga de exportaciones se entregue antes de que zarpen los contenedores; el segundo es que exista un área de prepuerto —para revisión física de la carga— y, tercero, contar con equipos no intrusivos —rayos X o gama—.

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El área de prepuerto debe ser un lugar seguro, con cámaras de vigilancia y otras normas de seguridad, explicó Carolina Castellanos, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio Guatemalteco Americana (Amcham, en inglés).

Estados Unidos había fijado como plazo máximo para llenar los requisitos a finales del 2012, pero lo amplió dos años más.

CSI es un programa del Gobierno estadounidense que se impulsa oficialmente desde enero del 2002. Surgió tras los atentados terroristas del 11 de septiembre y pretende garantizar que la carga que llegue a los puertos estadounidenses sea totalmente segura, para prevenir atentados y evitar el tráfico ilegal de armas químicas y de fuego.

Más oneroso

Castellanos indicó que al no pertenecer a la iniciativa CSI se elevan los costos de los exportadores del país, debido a que los puertos estadounidenses cobrarán al propietario de los contenedores un valor adicional por la inspección. Además, pasarán a un patio secundario y tendrán que hacer fila para la revisión, lo cual significa pérdida de tiempo.

“La carga guatemalteca no será prioritaria, pues EE. UU. privilegiará la procedente de los puertos que sí se encuentran en la iniciativa CSI”, aseguró.

Aunque el precio por pagar por la revisión variará según el puerto, el desembolso por contenedor podría oscilar entre US$800 y más de US$1 mil.

Érick Tobar, experto en materia aduanera y de logística internacional, informó que estar fuera de la CSI es perder competitividad ante el resto de países que sí llenan los requisitos mínimos. “El país tiene que ingresar a la iniciativa, pero estamos acostumbrados a hacer todo a último momento”, resaltó.

Afirmó que actualmente solo un porcentaje de la mercadería guatemalteca es inspeccionada en puertos estadounidenses. “Por el momento depende del análisis de riesgo que hacen las aduanas de EE. UU. Se toma en cuenta el exportador, el importador y otras variables, pero cuando sea obligatorio —a partir del 1 de enero del 2015— toda la carga pasará a revisión”, agregó.

Un documento de la Secretaría del Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU., proporcionado por la Embajada estadounidense, enfatiza en la necesidad de ampliar la cobertura de la iniciativa de puertos claves. Según el oficio, cada año ingresan unos 12 millones de contenedores a puertos estadounidenses, los cuales provienen de más de 800 destinos del mundo.

Para marzo

Consultado el interventor de la Empresa Portuaria Quetzal (EPQ), Carlos Lainfiesta, explicó que en Puerto Quetzal el objetivo es ingresar en la CSI. “Tenemos que trabajar en autorizar la tarifa —precio que los usuarios del puerto pagarían por el servicio de inspección física y no intrusiva de los contenedores—. Esperamos que este mes salga aprobada”, señaló. Manifestó que después de esa gestión “empezaríamos a ver con qué empresa se firma el contrato para instalar el equipo en el país para que preste el servicio”.

Afirmó que esa tarifa podría ser de US$21.50 para revisión de rayos X y de US$4.50 para inspección física, lo cual les permitiría a los usuarios ingresar contenedores en puertos de EE. UU. sin otra revisión.

Lainfiesta dijo que espera que para marzo del 2015, Puerto Quetzal entre en la iniciativa CSI.

El director de Protección de la Empresa Portuaria Nacional Santo Tomás de Castilla (Empornac), quien se identificó solo como capitán Cordón, indicó que ese puerto cuenta con cinco certificaciones, una nacional y cuatro internacionales, y que se regían por las normas de seguridad de la Asociación Marítima Internacional.

Considera poco probable el ingreso en la iniciativa CSI en el corto plazo. “Todo a su debido tiempo”, resaltó.

Inspecciones
Piden tarifa justa

Consultada Fanny D. Estrada, directora de Competitividad de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), indicó que no tienen objeciones con las revisiones, pero que se debe garantizar que las tarifas sean las adecuadas. “Si tenemos problemas con el alto costo del servicio, pues no queremos que los precios sean mucho más elevados a los estándares internacionales”, expresó.

Dijo que el servicio de rayos X que presta Puerto Santo Tomás “es bastante económico” —US$9 por cada contenedor—. “No se trata de sacar provecho de la situación y hacer negocio”, dijo. Aseguró que hay otros puertos en el mundo que no forman parte de la iniciativa y que la fecha para ingresar se ha pospuesto varias veces.

Prepuerto
Triangular mercadería

Ser parte de la Iniciativa de Seguridad de Contenedores (CSI, en inglés) permitiría que la mercadería del país ingrese en los puertos de Estados Unidos en forma libre y sin restricciones. “No habría inspecciones, ni semáforos, bastaría con que lleve el marchamo para que los contenedores pasaran libremente”, explicó Carolina Castellanos, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio Guatemalteco Americana (Amcham).

De no ingresar a tal iniciativa, la mercadería del país tiene dos vías: pagar altas cantidades de dinero por contenedor por las inspecciones correspondientes o bien triangular la mercadería vía puertos que sí están certificados, como el Puerto Cortés, en Honduras, o vía Panamá, mediante las terminales marítimas Balboa, Colón y Manzanillo. En ambos casos se incrementaría el costo y se perdería competitividad.

Prensa Libre

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